DETALLES

Cansados de las convencionales rotondas, en las que un objeto central es el elemento de referencia, contemplamos este novedoso concepto, en el que existen dos elementos principales en la misma rotonda, por lo que la visión va cambiando según giremos en torno a la misma.

Construimos un muro que divide a la rotonda en dos partes.

Por uno de sus lados, llevamos a cabo un gran jardín vertical que nos ofrece una espectacular imagen floral.

Por el otro lado, una cascada de considerables dimensiones, creada a partir de inmensas piedras de granito, que gracias a su estratégica colocación, logra el correcto discurrir del agua para conseguir el efecto deseado. En la base de la cascada un estanque que recoge el agua que cae y desde donde se vuelve a dirigir a la zona superior, en circuito cerrado para evitar el consumo de agua. Entre las piedras se colocan plantas de rocalla y otras especies vegetales adaptadas al medio.

TRABAJOS RECIENTES